Ver galería de imágenes del proceso de formación en cinco regiones y el video documental de este proceso.

Con el objetivo de fortalecer las capacidades de los actores involucrados en la implementación del Acuerdo de Paz en el nivel local y la articulación entre ellos, la FIP con el apoyo del Reino Unido, lideró durante cerca de dos años una iniciativa en cinco regiones del país que se centró en comprender las dinámicas propias de la implementación en cada una de ellas, a los actores determinantes y los desafíos a los que se enfrentan para materializar esta iniciativa de transformación territorial. Las regiones fueron: Catatumbo, sur de Córdoba, Caquetá, Guaviare y Meta (estas tres últimas en la zona de influencia del Parque Nacional Natural Chiribiquete).

Son 120 los Tejedores que hicieron parte de este proyecto.

Para lograrlo, el equipo de investigadores mantuvo un seguimiento minucioso al avance del Acuerdo de Paz en estas regiones, buscando contribuir al buen flujo de información entre los actores locales. También, impulsó el encuentro y el diálogo constante y, finalmente, el fortalecimiento de capacidades que contribuyan a la resiliencia.

Como parte del componente de fortalecimiento de capacidades, la FIP puso en marcha Entrelazando: participar para transformar, un proceso de formación en competencias para la participación ciudadana en el marco del PDET con el fin de dinamizar distintos tipos de acciones alrededor de su implementación. La FIP y la Agencia de Renovación del Territorio (ART) unimos fuerzas para diseñar esta propuesta de formación, de manera que los actores locales aumentaran su interacción con el PDET, sus capacidades de seguimiento y control social, su incidencia en instancias de tomas de decisiones, y su capacidad de articulación con actores clave del PDET.

Los 'tejedores' son delegados del Grupo Motor, líderes sociales, autoridades locales y líderes indígenas, de procesos juveniles y de mujeres

Ciento veinte 'tejedores' hicieron parte de este proyecto, entre ellos delegados del Grupo Motor, líderes sociales, autoridades locales, líderes indígenas, de procesos juveniles y de mujeres. Entrelazando tuvo lugar en cinco municipios de estas regiones: Tibú (Catatumbo), Puerto Libertador (Córdoba), Solano (Caquetá), La Macarena (Meta) y San José del Guaviare (Guaviare). La formación empezó en noviembre de 2020 y finalizó en octubre de 2021, y se desarrolló en ocho módulos de aprendizaje centrados en cinco competencias: pensamiento crítico, empatía, diálogo, liderazgo y trabajo en equipo.

Paralelo al proceso de formación, cada red municipal de ´tejedores´ diseñó un Plan de Incidencia en el PDET a partir de la identificación de obstáculos propios de la región y acciones para superarlos haciendo uso de las capacidades fortalecidas en Entrelazando.

Solano (Caquetá)

El segundo municipio más extenso de Colombia, ubicado a pocos kilómetros de la desembocadura del río Orteguaza al río Caquetá, es puerta de entrada a la Amazonía y cuenta con una significativa población indígena (la más amplia del departamento). Por su posición geográfica y la escasa infraestructura a su alrededor, este municipio se conserva eminentemente rural y se encuentra bastante desconectado de las dinámicas regionales.

Dentro del grupo de 'tejedores' se destacó el compromiso de los once delegados del Grupo Motor, con gran interés en no perder la vinculación al PDET a pesar de los retrasos que dejó la pandemia del covid-19. La red también contó con mujeres líderes, campesinos, jóvenes y una gran representación étnica de líderes afro e indígenas de las comunidades Koreguaje y Uitoto.

En Solano son conscientes del trecho que falta para fortalecer el tejido organizativo del municipio, uno que les permita tener una interlocución más efectiva en escenarios institucionales, incluidos aquellos asociados a la implementación del Acuerdo de Paz. Por eso, para su plan de incidencia los 'tejedores' priorizaron el fortalecimiento organizativo como su norte de trabajo. En tanto las organizaciones se fortalezcan en capacidades técnicas, económicas y comunicativas, esperan poder hacer un mejor trabajo de seguimiento a los compromisos del Acuerdo.

La Macarena (Meta)

Ubicado al sur del departamento, en este municipio confluyen los ecosistemas andino, orinocense y amazónico, por lo que presenta una gran riqueza paisajística, ecosistémica, cultural e histórica. Junto con la ganadería, el principal renglón económico del municipio es el turismo por cuenta de atractivos como Caño Cristales, el Raudal, los petroglifos, Ciudad de Piedra y, en general, por la biodiversidad que caracteriza a la región.

Este grupo se caracterizó por el liderazgo juvenil, pero también por una diversidad de actores del territorio como mujeres, población LGBTI, comunidades indígenas, organizaciones afrodescendientes y la institucionalidad local, especialmente la vinculada a los asuntos ambientales.

Durante los módulos, los participantes de Entrelazando identificaron la dificultad de compartir información sobre iniciativas que contribuyan a la implementación de los PDET. Por eso propusieron, en el marco del plan de incidencia, desarrollar una estrategia integral de diálogo abierto y propositivo sobre las convocatorias, planes y programas que aporten a la implementación de las iniciativas PDET y otros proyectos que favorezcan el desarrollo del municipio. Esta estrategia permitió la articulación de actores locales para construir una agenda común de acción política e incidencia.

San José del Guaviare (Guaviare)

La capital del departamento del Guaviare es también uno de los municipios que constituyen el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete, ubicado en el corazón de la Amazonia colombiana y reconocido por sus extraordinarias condiciones naturales y culturales.

La red de tejedores de Entrelazando en San José la integraron 25 participantes, nueve de ellos delegados del Grupo Motor. Este fue uno de los procesos más diversos del proyecto, pues contó con la participación de campesinos, afrodescendientes, indígenas, mujeres, jóvenes, comunidad LGTBI, excombatientes y funcionarios públicos. Tras un trabajo muy activo en torno a la problematización de las inquietudes en torno al PDET en la región, los 'tejedores' orientaron la construcción de su plan de incidencia hacia el objetivo de fortalecer el proceso de vigilancia y control a la implementación del PDET.

Puerto Libertador (sur de Córdoba)

También conocido como Bijao, es uno de los municipios de la región del Alto San Jorge, caracterizada por la actividad minera. Buena parte de los 'tejedores' eran miembros del Grupo Motor y de los mecanismos interétnicos del PDET, así como líderes de procesos campesinos, indígenas, productivos, de jóvenes, de víctimas y de mujeres.

En Puerto Libertador, además de manifestar su preocupación por el lento avance de las iniciativas del PDET, los participantes identificaron obstáculos en la forma en la que se comunican sus avances. Para ellos, es difícil acceder a información sobre los proyectos; además, no cuentan con las herramientas necesarias para transmitir los avances a sus comunidades y así lograr que el PDET siga vigente en la conversación rural. Su plan de incidencia se enfocó en un diálogo social amplio para conocer los avances del PDET, así como en la creación de una metodología sencilla de difusión de avances en comunidades rurales.

A través de la asistencia a varios espacios estratégicos (como las reuniones que sostienen los Grupos Motores con la ART), los tejedores de este municipio compilaron la información sobre todos los proyectos terminados, en curso y a punto de implementarse, y diseñaron una metodología de difusión comunitaria cuyo piloto se desarrolló en el corregimiento de Centroamérica.

Tibú (Catatumbo)

Tibú fue el municipio seleccionado para el Catatumbo, una zona fronteriza con Venezuela donde la situación de seguridad continúa siendo crítica y la oferta institucional relacionada con la implementación del Acuerdo de Paz es mayor que en los otros municipios de la subregión. Las organizaciones de mujeres fueron protagonistas en este grupo y resaltaron la necesidad de incorporar los enfoques diferenciales en el trabajo de esta red.

Allí los 'tejedores' hicieron énfasis en la necesidad de la articulación entre las mismas organizaciones sociales del municipio para mejorar el trabajo en red. Por ello, parte del plan de incidencia consistió en diseñar una mejor estrategia de diálogo entre el tejido organizativo de Tibú enfocada en el PDET, que pueda desarrollarse en espacios de articulación entre estas organizaciones.

Para la FIP, las redes de 'tejedores' creadas en el marco de Entrelazando, son un avance en materia de articulación local de actores, esfuerzos y capacidades para la implementación del Acuerdo, en la medida en que velan por el avance de los PDET. El trabajo de incidencia de las redes de todos estos 'tejedores' ha reforzado el compromiso de los actores alrededor de la implementación del Acuerdo de Paz involucrando a la institucionalidad local, mejorando la percepción de la ART en algunos territorios, y vinculando actores que tradicionalmente no comparten espacios con este objetivo (ver documental de Entrelazando AQUÍ).

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