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La inseguridad es uno de los principales obstáculos para ejercer los liderazgos e implementar el Acuerdo de Paz. Esta situación limita el papel que tienen los miembros del Grupo Motor, claves en la relación de confianza entre las comunidades y las instituciones. Así lo ha podido constatar la FIP en Catatumbo (Norte de Santander), sur de Córdoba y tres municipios del Caquetá (Solano, San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá), donde realizamos un análisis de riesgo de seguridad.

Los miembros del Grupo Motor son delegados y delegadas elegidas por las comunidades durante la fase de planeación participativa de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), en cada uno de los 170 municipios que fueron priorizados. Estos programas son la piedra angular del Acuerdo de Paz y buscan transformar las regiones más afectadas por el conflicto armado, por lo que el papel del Grupo Motor es clave en la construcción de confianza entre el Estado y las comunidades.

La seguridad de sus miembros debe ser entendida en el contexto en el que desempeñan sus liderazgos. Si bien se destaca la presión que ejercen los grupos armados ilegales, los riesgos también se conectan con redes de corrupción y actores locales que pueden ver en los líderes una amenaza a sus intereses y agendas.

Sobresalen, además, las tensiones intracomunitarias que surgen de los rezagos e incumplimientos del Acuerdo de Paz, los cuales pueden recaer sobre los delegados de los Grupos Motor (DGM). Algunos de ellos advierten que hay casos en que la comunidad les reclama el retraso en las iniciativas PDET.

Estas son algunos de los testimonios que recoge nuestro informe:

Fue tan bonito en el auge del proceso de paz, pero ahora con las nuevas disidencias es complicado. Dentro de los grupos armados hay relevos muy seguido y cada comandante llega con nuevas reglas”. DGM

“Trasladarme en moto implica encontrarme con disidencias de las FARC y con el ELN, que ya me amenazó. Me preguntan qué es lo que hago y me dicen que guarde silencio, que no quieren que amanezca muerto”. DGM

“Aquí es duro, los grupos dicen: ‘no vamos a permitir que el PDET se dé aquí’. Y las personas vuelven a radicalizar su discurso frente al Gobierno porque incumple. Pero nosotros seguimos metiéndole el pecho, porque de pronto esto nos saca de esta pobreza tan grande y de la coca”. DGM

“Los riesgos para el GM se dan por las vacunas impuestas a los proyectos. Si denunciamos esas anomalías, estamos en riesgo. Incluso, alcaldes y contratistas se ven obligados a pagarlas para proteger su vida y avanzar en las obras”. DGM

Los riesgos de seguridad para los Grupo Motor

- El incumplimiento de los proyectos y la falta de información de las instituciones encargadas de la implementación de los PDET. Eso deslegitima a los delegados frente a sus comunidades y mengua su respaldo frente a posibles arbitrariedades de los grupos armados ilegales.

- Los grupos armados ilegales en algunas zonas desaprueban los PDET.

- Mafias de contratación pública, imposición de “vacunas” sobre proyectos y “politización” de las obras PDET que se realizan en los municipios. Estas situaciones limitan el ejercicio esencial de veeduría frente a las obras.

- La estigmatización y discriminación por parte de funcionarios públicos.

- La visión utilitaria de las instituciones que, en ocasiones, solo acuden a ellos para refrendar las obras.

Las respuestas del Estado

Las medidas estatales de prevención y protección son casi desconocidas por gran parte de los delegados del Grupo Motor, especialmente las medidas colectivas. Aquellos que afirman conocerlas señalan una alta desconfianza por cuenta de su inefectividad, burocratización y lentitud, y también porque les trae mayores peligros dada la posible complicidad entre estructuras criminales y algunos miembros de la institucionalidad pública.

“No confío en denunciar, la mayoría de información se filtra, todo es muy lento y eso acarrea riesgos. Por eso se deben fortalecer las medidas colectivas de protección y que no haya tanta burocracia”. DGM

“Yo sé que hay rutas del Estado, pero siempre hay talanqueras de cómo y cuándo se puedan aplicar. Activamos las rutas a través del consejo de seguridad, pero sin resultados” DGM.

“Como líderes, nos ha tocado salir corriendo detrás de los grupos armados en defensa de los pobladores. Salir corriendo a suplicar que les permitan quedarse en el territorio y que no les quiten la vida”. DGM

Los mecanismos de autoprotección suelen ser intuitivos y empíricos, pero no por ello dejan de tener un valor incuestionable a la hora de salvaguardar la seguridad de los liderazgos y en la construcción participativa de las medidas dirigidas a su protección.

Recomendaciones

Líderes en Paujil, Caquetá. Foto: ARN
  1. Avanzar hacia un reconocimiento genuino de los liderazgos sociales. Para esto es importante desburocratizar las medidas de protección y fortalecer los recursos locales para implementarlas.
  2. Mayor transparencia a los PDET. Esto significa más información y uso de herramientas de monitoreo institucional que den cuenta de los avances a nivel local y ayuden a robustecer las medidas de control.
  3. Medidas de seguridad que vayan más allá de la Fuerza Pública. La prioridad debe ser la protección de las comunidades y los liderazgos, para que se generen las condiciones de base que permitan consolidar la presencia del Estado a largo plazo. También es relevante fortalecer la justicia territorial y crear estrategias para la generación de confianza entre los pobladores, la Fuerza Pública y las demás instituciones del Estado.
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