El fin del conflicto con las guerrillas es el primer paso para generar entornos estables que faciliten operaciones empresariales sostenibles.


La Secretaría de Cooperación Internacional y Enlace Institucional de Cundinamarca, la Universidad de Los Andes y la Fundación Ideas para La Paz (FIP) realizaron el Seminario “Postconflicto y construcción de paz sostenible en los territorios”, donde el gobernador de Cundinamarca Álvaro Cruz, afirmó que ese departamento se está preparando para ser el primero del país que trabaja por un postconflicto “pacífico, duradero y sostenible”.


El foro se dividió en dos partes donde académicos como Rodrigo Uprimny, Alejandro Reyes, Francisco Leal y la directora de la FIP, María Victoria Llorente, hablaron sobre postconflicto y construcción de paz en el país. En el primer panel se hizo un recorrido histórico sobre la evolución del conflicto armado interno, y los componentes de la Justicia Transicional que se han venido implementado en Colombia. También se analizó los avances en el tema de restitución de tierras y desarrollo rural.


En el segundo panel se realizó un diagnóstico sobre le papel del empresariado en el postconflicto a cargo de nuestra directora, para quien el fin del conflicto con las guerrillas y la consecuente dejación de las armas de estos grupos “es el primer paso necesario para generar entornos estables que faciliten operaciones empresariales sostenibles”.

Según Llorente, más allá de los acuerdos que se logren con las FARC en La Habana y en una eventual mesa de negociación con el ELN, la de hoy es una gran oportunidad para que las empresas se enfoquen hacia la construcción de paz entendida como la transformación de los entornos de operación, haciéndolos más sostenibles y prósperos.

Cundinamarca seleccionó a Viotá y La Palma, como los primeros municipios en trabajar el tema del postconflicto, ya que fueron afectados por el desplazamiento a finales de la década de los años 90 y principios del 2000. Según el gobernador Cruz, en el 2001 hacían presencia 16 frentes de las FARC que operaban en 66 municipios de Cundinamarca.