Investigación periodística de Verdadabierta.com de cómo se ha dado el despojo de tierras en los Llanos Orientales en la última década y sobre cómo los grupos armados que se asentaron en estos territorios de colonización reciente, desplazaron a miles de campesinos.

Mapa interactivo de los despojadores en Meta y Casanare.

Este especial multimedia revela cómo los grupos armados que se asentaron en estos territorios de colonización reciente, desplazaron a la fuerza a miles de campesinos y los obligaron a abandonar o a transferirles sus fincas.

La informalidad de la propiedad de la tierra facilitó el robo de más de 340 mil hectáreas en los departamentos de Meta y Casanare y dificulta la devolución a sus legítimos dueños, tarea que recién en 2012 empieza el actual gobierno Santos. Esta investigación reconstruye así mismo siete casos de despojo en los que fueron víctimas familias llaneras, y pone al descubierto quiénes tienen hoy las tierras usurpadas. El caso más dramático fue el que siguió después de la masacre de Mapiripán.

Los territorios que hoy conforman los departamentos de Meta y Casanare han sido escenario de guerras desde hace medio siglo. En los años cincuenta vino la violencia liberal-conservadora. En las siguientes dos décadas llegaron y se asentaron las Farc, y desde finales de los noventa, tres grupos paramilitares llegaron a disputarles su dominio.

Sólo contando los últimos diez años estas guerras cruzadas forzaron a por lo menos 142.000 personas a abandonar sus fincas para salvar sus vidas. El despojo en los Llanos Orientales ha sido de tal magnitud, que el 40 por ciento de la tierra que hoy están reclamando los colombianos que han sido despojados como consecuencia del conflicto armado, está en estos dos departamentos, según datos de la Unidad Nacional de Restitución, la entidad creada en el Ministerio de Agricultura por la Ley de Víctimas de 2011.

Hasta junio de 2012, Meta registra 808 reclamaciones de restitución por 267.000 hectáreas y Casanare 114 peticiones por 91.000 hectáreas. En total, casanareños y metenses le están solicitando al gobierno que les devuelva 358.000 hectáreas que dejaron tiradas en su huida, o que les fueron despojadas a las malas por los violentos. No es poca la tierra usurpada, tiene once veces la superficie de Bogotá.

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Dueños sin títulos. La mayoría de campesinos del Meta y Casanare ha trabajado sus tierras por décadas sin tener una escritura que certifique su propiedad.

El secreto de Mapiripán.En este municipio, el Bloque Centauros de las Auc de Miguel Arroyave desarrolló un proyecto de palma africana. Su primera movida fue lograr la titulación de 4.000 hectáreas de tierras baldías a través de un testaferro llamado Diego Rivas.

Los despojadores señalados. Guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes fueron señalados por las víctimas como los despojadores de sus tierras en diferentes regiones.

El despojo. Seis casos de despojo en Meta y Casanare.