Descargue el informe completo AQUÍ y las cifras más relevantes AQUÍ

El 2020 fue un año marcado por la incertidumbre. En medio de los múltiples desafíos que trajo la pandemia por el covid-19, en Colombia se agudizó la inseguridad en las zonas más afectadas por el conflicto armado y emergieron nuevas dinámicas de violencia. Los abusos de la fuerza policial revivieron un descontento social que se potenció en medio de la crisis sanitaria. También aumentó la polarización y la desconfianza, por lo que en la FIP redoblamos esfuerzos en varios frentes.

Nos empeñamos en continuar con nuestra agenda de proponer soluciones enfocadas en que el Estado logre legitimidad en las zonas más afectadas por el conflicto, que la ciudadanía se fortalezca y que el sector privado ejerza un liderazgo capaz de generar oportunidades y bienestar en las regiones.

Para ello, aportamos a la comprensión de las realidades del país a través de nuestros análisis sobre las dinámicas del conflicto y el impacto humanitario y ambiental en las regiones más afectadas por la violencia, el comportamiento del delito en cuarentena, la crisis de la Policía, las respuestas empresariales al covid-19 y los desafíos de la participación ciudadana en medio del aislamiento obligatorio.

De igual forma, continuamos creando soluciones que respondan a las necesidades de los territorios, reconociendo las capacidades que existen y fortaleciéndolas. Destaco el acompañamiento a la Agencia de Renovación del Territorio para consolidar la participación de los ciudadanos que impulsan los PDET en tres regiones críticas; el fortalecimiento de las capacidades de alcaldías en la gobernanza de la seguridad y la convivencia, y de actores empresariales para que adopten mejores prácticas en Derechos Humanos.

La pandemia nos obligó a emprender una etapa de adaptación sin precedentes, pero también de innovación en la forma como conectamos a distintos actores, sus agendas e iniciativas. La virtualidad se convirtió en una gran oportunidad para encontrar nuevas posibilidades de acercarnos a diversos actores y a las regiones más vulnerables, así como nuevas maneras de dialogar y escuchar voces diferentes.

Resalto, además, nuestra apuesta por promover procesos de diálogo para la acción. Participamos en la Cumbre de Diálogo Social liderada por la Procuraduría, que ha reunido a diversos actores para trabajar en visiones compartidas sobre la promoción de la vida digna. Además, promovimos espacios de diálogo sobre la confianza hacia el sector empresarial, y propiciamos espacios de relacionamiento entre líderes empresariales y la Comisión de la Verdad.

Para finalizar, quiero destacar que luego de tres años de apropiación del enfoque sistémico, producto de una alianza con Humanity United, la FIP fue seleccionada por Acumen Academy como un estudio de caso inspirador. Por otro lado, seguimos siendo reconocidos como uno de los centros de pensamiento más destacados de América Latina. Y, por primera vez, ingresamos en la lista de organizaciones a nivel mundial con programas de investigación sobresalientes orientados a políticas públicas.

Que esta carta sea la invitación a conocer más de nuestros aportes durante el 2020.

Conozca los Informes de Gestión de años anteriores AQUÍ

Imprimir documento