Summary: FIP analyzed the overall perception on insecurity, the real victimization, and the official records on homicide, personal injuries and burglaries to residences and public establishments, as well as cars and motorcycles thefts.

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Con este análisis, la FIP propone ir más allá de la sensación de inseguridad en las cinco principales ciudades del país, y evaluar lo que ha venido sucediendo en los últimos años teniendo en cuenta la percepción, la victimización y los registros oficiales sobre delitos de alto impacto ya que, en algunos casos, estas tres variables no coinciden. Por ejemplo, los habitantes de Bogotá pueden sentirse muy inseguros, pero esto no necesariamente se refleja en los registros de la Policía o en los niveles de victimización.

Para empezar, hay que decir que el comportamiento de la criminalidad no fue homogéneo en las cinco ciudades durante el 2016. Durante el 2016, Bogotá sobresalió con su desempeño al reducir seis de los siete delitos estudiados y presentó un aumento en hurto de vehículos. En el caso de Barranquilla, disminuyeron cuatro de los delitos, pero se mantuvo estable el hurto a personas. Bucaramanga, en cambio, tuvo un aumento significativo en todos los delitos estudiados. Por su parte, Cali logró reducir los homicidios, pero aún persiste el reto de controlar otros delitos. Medellín también logró debilitar algunos delitos contra el patrimonio, pero pagó el costo de la lucha contra el crimen organizado, con el aumento de los delitos contra la vida e integridad personal.

Conozca el análisis detallado de cada ciudad.

Si se observan las tendencias de los últimos siete años lo que se encuentra es que en todas las ciudades ha disminuido el homicidio, a excepción de Barranquilla, a pesar de que sí bajó en el 2016. Asimismo, se observa una reducción histórica de los hurtos de carros, aunque estos aumentaron en Bogotá y Bucaramanga durante el 2016. Un delito que sobresale por su tendencia al alza en las cinco ciudades es el hurto de motos, por lo que se recomienda revisar las acciones implementadas por las autoridades locales frente al surgimiento de organizaciones con suficiente poder y capacidad financiera para encadenar rápidamente los eslabones de este mercado ilegal y frente a un aparente aumento en el parque automotor de estos vehículos.

Siguen los avances, continúan los pendientes

Ya es un lugar común afirmar que la seguridad ciudadana es la principal preocupación de la ciudadanía, así los resultados estadísticos resulten favorables, como en el caso de Bogotá, y está fuertemente afectada por la percepción de seguridad, la cual involucra diversos factores que no necesariamente tienen que ver con el crimen.

Sin embargo, es importante señalar que a pesar de los avances, hay seis puntos pendientes a nivel nacional que merecen especial tratamiento y que pueden ser obstáculos para alcanzar mejoras más contundentes, frente a los desafíos de la implementación de los Acuerdos de Paz y el riesgo de que los delitos aumenten en esta etapa:

  1. La invisibilidad del fenómeno de extorsión.
  2. Prevención y control de los delitos contra el patrimonio.
  3. Promoción de la transparencia.
  4. Incentivos para la denuncia y la reducción de la impunidad.
  5. El efecto mediático en la percepción de seguridad.
  6. Claridad en el fortalecimiento de la metodología del Modelo de Cuadrantes.

Este análisis del comportamiento de la criminalidad en las cinco ciudades principales de Colombia, presenta un panorama detallado que invita a reflexionar sobre los desafíos en materia de seguridad ciudadana para las alcaldías, y en general, para el Gobierno Nacional.

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