Cúcuta fue el escenario donde diferentes representantes del sector público y privado de Norte de Santander, se reunieron para discutir los retos, las oportunidades y las propuestas que los empresarios pueden aportar para lograr una verdadera inclusión en la agenda de paz del país.

Para María Victoria Llorente, directora de la FIP, uno de los principales retos es superar la preocupación y la incertidumbre que invaden al sector empresarial por el desconocimiento de los acuerdos a los que ha llegado el Gobierno Nacional y las FARC. Según Llorente, este tipo de encuentros abren la puerta a que los empresarios regionales despejen sus dudas, se unan y discutan su participación en la construcción de paz.

Por su parte, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cúcuta (CCC), Carlos Luna Romero, destacó que el sector privado debe jugar un papel definitivo para conciliar la paz, pues las empresas son factores determinantes para preparar adecuadamente los espacios de entendimiento y reconciliación que fomenten inversión pública, privada y mixta en el postconflicto, así como la convivencia pacífica.

Aunque hay mucha información disponible, los colombianos no conocen los acuerdos: Llorente, directora de la FIP

Según estudios de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz (OACP) que se presentaron durante el Foro, de firmarse el acuerdo con las FARC, el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia crecería para aportar a:

  • El sector agrícola con un 3% más de lo que anualmente se registra, lo que permitiría aumentar en 700.000 toneladas al año la despensa agrícola
  • La industria hotelera, ya que se podrían generar 170.000 nuevos empleos
  • La inversión en infraestructura para llevar diversos productos a más lugares, de forma más rápida y con menor costo

La FIP también presentó los avances del proceso de paz en La Habana y moderó los paneles de reflexión: Oportunidades y desafíos que plantea la paz para el sector empresarial y Herramientas, buenas prácticas y aporte del sector empresarial a la construcción de paz en la región.

Entre los participantes estuvieron representantes del Ministerio del Interior y Justicia, la Alta Consejería para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad, y empresarios de la región, entre otros.

Los retos en Norte de Santander

La directora de las FIP durante su intervención en Cúcuta. Foto: Cámara de Comercio de Cúcuta (CCC)

El Observatorio Económico de la CCC presentó los resultados de un estudio realizado a 300 empresarios de la región sobre su percepción de los diálogos de paz. El panorama de la región, según el reporte, es que el empresariado cucuteño muestra pesimismo y descontento por lo que vendría con la implementación de los acuerdos de paz. No creen ni en el Gobierno ni en las FARC. Además, consideran que el manejo que se le ha dado al proceso no es el correcto.

El mayor desacuerdo de los empresarios de Norte de Santander con lo acordado en La Habana tiene que ver con las zonas de concentración para la desmovilización y el desarme de la guerrilla. En este sentido, el 81% no está de acuerdo en que una de ellas esté ubicada en su departamento. El aumento de la inseguridad (35%), del contrabando (27%) y del desempleo (23%), serían los principales problemas que traerían estas zonas, según los voceros de la industria regional.

Frente a este panorama, la directora de la FIP se mostró preocupada, pero resaltó que el sector empresarial sí tiene interés en participar en la construcción de paz. “Vemos incertidumbre en los empresarios, pero también mucha intención de aportar al proceso de paz. Por eso, estos espacios dan ese empujón que necesita el sector para lograr su verdadera y valiosa participación. Con este Foro damos a entender que los acuerdos son públicos y que existen herramientas de pedagogía para entenderlos”, explicó Llorente.

Este foro hace parte de la iniciativa de la FIP Agendas de Construcción de Paz desde el Sector Empresarial, cuyo objetivo general es acercar a los líderes empresariales al proceso de paz y promover el desarrollo de una agenda empresarial innovadora y compartida entre lo público y lo privado, sobre construcción de paz sostenible. Para la FIP, las empresas y sus fundaciones son agentes de transformación social y económica en las regiones, ejercen un liderazgo importante y cuentan con la experiencia y el capital humano para jalonar los cambios que requiere el postconflicto. En el marco de esta iniciativa se han realizado 15 talleres en 7 ciudades donde han participado cerca de 200 empresarios.