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Los Consejos de Paz, instancia de participación ciudadana nacional, departamental y municipal, en la que tienen asiento sectores organizados de la sociedad civil y representantes de la institucionalidad pública para asesorar las políticas de paz, podrían desempeñar un papel clave en la implementación y sostenibilidad de los acuerdos de La Habana. En estos se señala una y otra vez la importancia de la participación ciudadana, partiendo de la idea de que “la construcción de paz es asunto de la sociedad en su conjunto y requiere de la participación de todos sin distinción”.

El especial “Los consejos de paz en el postconflicto”, que incluye un documento descargable en PDF y un mapa interactivo, fue realizado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP), a partir de un esfuerzo inicial conjunto con la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, con el fin de conocer y revisar las condiciones sociales que hoy existen y recoger insumos para preparar el terreno para la implementación de los acuerdos de paz.

En el especial se analizan los principales aciertos, dificultades y retos de los Consejos de Paz desde que se creó el Consejo Nacional de Paz en 1998 y se avaló la creación de Consejos Departamentales y Municipales de Paz. También se establece, por primera vez, cuántos Consejos existen en los territorios, qué tan activos están, qué han hecho y qué podrían hacer frente a los acuerdos de paz con las FARC, la fase posterior a la firma y una eventual con el ELN.

Para realizar este gran mapa, la FIP entrevistó a expertos, integrantes, suplentes o invitados al Consejo Nacional de Paz y contactó a funcionarios de las 32 gobernaciones y 1.102 alcaldías de todo el país.

Los investigadores encontraron que hasta septiembre de 2015 se habían creado 18 Consejos Departamentales de Paz, de los cuales funcionan seis, y 177 Consejos Municipales de Paz, de los cuales 41 están activos.

Desde ese entonces hay que destacar que estás instancias, que tienen un gran potencial pero que fueron víctimas de la falta de recursos y el interés por parte de las autoridades locales, empiezan a tener un nuevo impulso. En los últimos siete meses se han creado 12 nuevos Consejos Municipales de Paz. Se suma, que desde enero de este año, las FARC pueden tener asiento en el Consejo Nacional de Paz. Y, finalmente, está el anuncio de las conversaciones formales con el ELN, en las que se augura un papel protagónico de esta instancia. No hay que olvidar que fue esta instancia la que alcanzó, en julio de 1998, el Acuerdo de Puerta de Cielo para iniciar diálogos de paz con el Gobierno.

Para la FIP, es el momento oportuno, cuando las condiciones del territorio lo permitan, para crear, reactivar y fortalecer los Consejos de Paz, pues este, como se ha dicho, es el escenario de participación ciudadana “más representativo y plural para tratar el tema de la paz".

En el mismo sentido, creemos que es hora de reconocer el esfuerzo organizativo de los territorios y no crear instancias adicionales de participación, lo cual solo provoca su dispersión y falta de incidencia.