De acuerdo con María Victoria Llorente, directora de la FIP, Colombia no puede pensar en el postconflicto sin que las empresas se comprometan con la paz. "Para ello, el Gobierno y el sector privado deben ir de la mano", dijo durante el foro Las empresas en el postconflicto: dilemas, retos y lecciones aprendidas. Por un lado, aseguró Llorente, el empresariado debe aportar a la agenda de paz que se está discutiendo en La Habana, y el Gobierno, por el otro, debe entregar herramientas para que ese apoyo se logre.

Por su parte, Alexandra Guáqueta, alta funcionaria del Ministerio del Postconflicto, señaló que el Estado está explorando cómo entregar incentivos al sector privado para que aporten a la paz. Para Guáqueta, las empresas deben entender que su papel va más allá de generar empleos para desmovilizados. "También tienen la tarea de aportar a la reconstrucción del tejido social y a la infraestructura del país", dijo.

En el evento, organizado por la Embajada de Suiza en Colombia, con el apoyo del Ministerio del Postconflicto y la FIP, Kurt Kunz, Embajador de Suiza destacó que “experiencias de construcción de paz en contextos similares al colombiano pueden ser inspiradoras para profundizar la reflexión sobre el papel de las empresas en Colombia. Algunas de las grandes empresas suizas tienen una amplia experiencia en estos campos y pueden contribuir a avanzar en la respuesta a estas y otras preguntas”.

¿Cómo pueden aportar las empresas a la construcción de paz?

Christian Frutiger de Nestlé y Ángela Rivas de la FIP.

En el evento se realizó un conversatorio entre representantes de Nestlé, Isagen, Ecopetrol y ABB, moderado por Ángela Rivas, coordinadora del Área Sector Empresarial y Construcción de Paz de la FIP. Allí, los panelistas resaltaron el apoyo que desde sus empresas han dado a las comunidades que habitan en sus entornos de operación con proyectos laborales que impulsan la paz.

Margarita Díez, especialista en paz y Derechos Humanos de Isagen, se enfocó en explicar el modelo de diálogo y transparencia que aplica la empresa con sus empleados al ofrecerles el derecho a la protesta pacífica. Por su parte, María Fernanda Perdomo de Ecopetrol, expuso los retos que la compañía ha tenido que enfrentar en los territorios por culpa del conflicto armado, así como la forma en que ha superado esas adversidades, basada, en especial, en la construcción de memoria en los territorios.

Ron Popper, director de responsabilidad corporativa de ABB, recalcó que las empresas no pueden ni deben reemplazar al Estado, pero se refirió al compromiso ético de su empresa en Colombia y cómo este factor contribuye a la paz.

Christian Frutiger, Vicepresidente Global de Asuntos Públicos de Nestlé, quien coordina temas de Derechos Humanos y la participación en el Pacto Mundial de la ONU, expuso la experiencia de su empresa en otros países que también se enfrentan al postconflicto, como Costa de Marfil. Frutiger aseguró que el aporte que ha realizado Nestlé ha contribuido a la sociedad y la paz.

Representantes de Ecopetrol, ABB e Isagen con Kurt Kunz, embajador de Suiza en Colombia, María Victoria Llorente y Ángela Rivas de la FIP.

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