Los Diálogos Suramericanos sobre Drogas son una iniciativa que propone impulsar el debate sobre la política de drogas, a través de la generación de espacios de diálogo de alto impacto que cuenten con la participación de la sociedad civil, académicos y expertos, así como representantes de los gobiernos locales y nacionales. En el ámbito regional, los foros, que continuarán en Colombia, parten de una iniciativa de varias organizaciones (Vivamos Humanos, DeJusticia y la FIP), y cuentan con el apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos y Open Society Foundations.

La última cita de los diálogos se cumplió el 4 y 5 de febrero de 2016 en Quito, Ecuador (ver aquí las dos jornadas). Allí, diferentes organizaciones nacionales e internacionales se reunieron en el Seminario: Convergencias para una Política Regional de Drogas Integral y Sustentable. El Secretario General de UNASUR y expresidente de Colombia, Ernesto Samper, señaló que “este hemisferio es el más afectado por la lucha contra las drogas" y recalcó que “tenemos la autoridad política para una política alternativa que tiene que ser gradual, selectiva y concertada". Asimismo reiteró la necesidad de basar las nuevas miradas con un marco ético de Derechos Humanos.

Juan Carlos Garzón, investigador de la FIP en el foro de Quito. Foto: @dialogosdrogas

Por su parte, Juan Carlos Garzón, investigador asociado de la FIP aseguró que existe la necesidad de revisar la política de drogas en Suramérica, promovida por Estados Unidos, por su notable flexibilidad.

En el foro también participaron representantes de Friedrich Ebert Stiftung (FES)- Colombia; el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); la Presidencia Pro Tempore de UNASUR y la Universidad Católica del Perú, entre otros. Allí se presentó la posibilidad de integrar el debate en política de drogas a los acuerdos ya alcanzados respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, para facilitar la puesta en práctica de la visión de la Unión de Naciones Suramericanas sobre el tema.

Chile, Brasil, Paraguay y Perú cumplieron la cita con los Diálogos

Luego de su apertura el 28 de agosto de 2015 en Chile, el foro ´Futuro de la Política de Drogas´ llegó a Brasil el 9 de octubre del mismo año. Este espacio buscó generar un debate alrededor de las leyes sobre las sustancias ilícitas, sus avances, retrocesos y las alternativas para hacer frente a los desafíos actuales.

En Brasil, expertos intercambiaron experiencias nacionales como preámbulo a la Sesión Especial de la Asamblea general de las Naciones Unidas contra la Droga (UNGASS ) que se realizará en abril de 2016, un hito para el establecimiento de directrices internacionales para el control de drogas. "El ritmo avanzado de los debates en América del Sur puede aportar información valiosa para ayudar a la política interna de Brasil", aseguró Miguel Samper, ex-viceministro de Justicia de Colombia y coordinador de los Diálogos.

En Chile, la Fundación Friedrich Ebert, el Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile y El Observatorio Latinoamericano de Políticas de Drogas de Asuntos del Sur se sumaron a este esfuerzo, generando un espacio de diálogo que tuvo como tema central el futuro de la política de drogas, con la participación de expertos internacionales y nacionales que brindaron un panorama general sobre el debate global y regional, a partir del cual se discutieron las diferentes dimensiones de este problema, así como las alternativas posibles.

(izq) Julio Calzada, secretario general de la JND de Uruguay.(Centro) Julian Wilches, exdirector de politica de drogas. (Der) Edgar Acosta Alcaraz, diputado de Paraguay

Entre las intervenciones centrales se encontraron las de Eduardo Vergara, director del Observatorio Latinoamericano de Políticas de Drogas y Seguridad de Asuntos del Sur. Vergara aseguró que la situación que vive Chile requiere no solo modificaciones a la ley, sino que también mayores esfuerzos por parte de diversos actores públicos y privados. “Una de las tantas razones por las que el consumo ha aumentado, es debido a la caricaturización y lógica del terror con las que se abordan las campañas de educación y prevención. Decir que 250 mil chilenos que consumen marihuana necesitan ir a tratamiento es enfrentar el debate desde los prejuicios y sin evidencia empírica. Esto habla de agendas personales y obsesiones que enlodan los avances que hasta ahora se han logrado”, concluyó el Director del Observatorio. A continuación su intervención:

El Futuro de la Política de Drogas en Chile también contó con la participación del Secretario General de UNASUR, Ernesto Samper, quien aseguró que los gobiernos de la región han focalizado sus estrategias a los eslabones de droga más débiles, olvidando en sus políticas atacar a las cadenas de producción más poderosas. “En la Unasur creemos que hay que cambiar la estrategia actual. Estamos siendo duros con los débiles y débiles con los duros, lo estamos haciendo al revés”.

Ernesto Samper, expresidente de Colombia y secretario general de la UNASUR.

Paraguay fue la sede en el mes de octubre. Allí se discutieron los desafíos de la región; el aumento del consumo de sustancias psicoactivas; la relación entre las drogas y el deterioro de la seguridad y el incremento en la violencia; una profundización en las vulnerabilidades sociales asociadas a las zonas de microtráfico; la situación de los cultivadores que participan en la producción de drogas de uso ilícito

El 2 de diciembre del 2015 se llevó a cabo en la ciudad de Lima el Foro “El futuro de la política de drogas en Perú y la Región”

En el caso de Perú, la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), a través de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas (EGPP) y el Centro de Investigaciones Sociológicas, Económicas, Políticas y Antropológicas (CISEPA) se sumaron a las organizaciones que apoyan los Diálogos. Allí, los participantes discutieron los temas relacionados con cultivos de coca, la producción y el comercio ilícito de cocaína, las actividades conexas al tráfico de esta sustancia, el futuro de la política de drogas en el Perú y el contexto internacional, y la construcción de una visión regional frente al tema.