Desde el año 2012, la Fundación Ideas para la Paz empezó a evaluar el impacto del Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes (MNVCC) que la Policía Nacional viene implementando. En ese análisis se pudo determinar que a pesar de que el MNVCC logró disminuir de manera considerable los hechos delictivos, comprender los problemas locales y crear los Centros de Información Estratégica Policial Seccional (CIEPS), había que tener en cuenta ciertas recomendaciones para obtener mayor éxito en materia de seguridad.

Con ese fin, en el marco del proyecto “Gestión de cambio en la Policía Nacional” financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los investigadores del Área de Seguridad y Política Criminal de la FIP trabajaron primero en el fortalecimiento de capacidades técnicas y analíticas que mejoraran la planeación del servicio de vigilancia, lo que ocurrió durante el 2013, y luego, en la modernización de los sistemas de información que usa la Policía, durante 2014.

Ya con ese proceso implementado, el pasado 6 de febrero expertos y funcionarios públicos, apoyados por la Cámara de Comercio de Bogotá, se reunieron en un conversatorio para discutir los avances del proyecto en materia de planeación del servicio, su metodología y atención a puntos críticos.

La FIP, por su parte, evidenció que las estaciones de Policía que mejoraron sus conocimientos después de la capacitación, también mejoraron la calidad de la planeación del servicio y estimó que la focalización de actividades tiene un impacto en la reducción de los delitos en los cuadrantes. Esto último se cumplió ya que se pudo demostrar que una mejor planeación del servicio, fundamentada en la focalización de las actividades de las patrullas de los cuadrantes, logra reducir el delito de manera significativa. Por ejemplo, se estimó una reducción del 29% en homicidios, 19% en lesiones personales, 34% en hurto a residencias, 31% en hurto a establecimientos comerciales y 34% en hurto a automóviles.

La Policía Nacional, en cabeza del Brigadier General Jorge Hernando Nieto, presentó la estrategia de puntos críticos adoptada por la institución durante el 2014. Esta estrategia se basó en la identificación de zonas donde históricamente se ha concentrado el delito, con el fin de diseñar acciones diferenciadas. Para la ejecución de estas acciones se tuvo en cuenta las capacidades policiales y la gestión interinstitucional; con lo cual se definió que a medida que aumenta la complejidad de las problemáticas, es necesario contar con la participación y capacidades de otras instituciones.

La FIP durante su presentación de los resultados del proyecto “Gestión de cambio en la Policía Nacional”

Al finalizar el conversatorio, los participantes identificaron algunos elementos para dar sostenibilidad a las anteriores estrategias y realizaron recomendaciones para mejorar las condiciones de seguridad en el país, entre las que se encuentra:

  • Fortalecer y mejorar el sistema de denuncias, con el fin de acercar el Estado a la ciudadanía, generando canales de comunicación que resulten en más confianza y cercanía hacia la ciudadanía.
  • Atender a víctimas sin importar la denuncia o el demandante.
  • Ampliar la recepción de denuncias a otras entidades, así como los canales de denuncia.
  • Sensibilizar y capacitar a los funcionarios para recibir denuncias y mejorar la calidad de información y la atención ciudadana.
  • Revisar los indicadores establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) relacionados con seguridad, para que apunten a la metodología de planeación diferenciada para solucionar problemas.
  • Invertir en más herramientas tecnológicas para sistematizar la información que se recibe en la Policía.

Para los que participaron del conversatorio, es indispensable el compromiso colectivo de las instituciones públicas responsables de la seguridad ciudadana, para replicar y dar sostenibilidad a estos proyectos y estrategias. Por ello, hay que avanzar en el trabajo interinstitucional, consolidar espacios de discusión donde se genere conocimiento, tener acceso a los datos y trabajar con una planeación basada en evidencia.

Este conversatorio abre una oportunidad para que los puntos críticos identificados por la Policía cuenten con mayor presencia policial, atención adecuada de las alcaldías y efectividad del aparato judicial. El reto, entonces, para las distintas entidades responsables de la seguridad ciudadana es hacer sostenible la estrategia de putos críticos para lo cual se requiere una mayor simetría en el acceso a la información delictiva y contravencional y una relación equilibrada entre fuerza pública y autoridades locales.